lunes, 12 de julio de 2010

Y tu que piensas?


Alucinados, emprendimos nuestro viaje, sin importar los barreras, encontramos nuestro lugar.
En un laberinto de caricias y palabras, no dude en envolverme con tu respiración.

Despacio, y como habiendo esperado toda la vida, descubrimos el nuevo sabor de la felicidad mezclado con el temblor de tus manos.

Siento en cada momento, tu tacto y tu expresión de niño, recorriendo cada parte de mi
Internándote con tu cariño infantil dentro de cada una de mis ideas.

Perdidos dentro de la situación perfecta, y esperando lo mejor del otro. Conociendo cada segundo de nuestra existencia, Sintiendo tu respiración en mi cara, y buscando lo que siempre deseamos encontrar.

Y tu estas aquí, tan cerca y te vuelves a aparecer como si nos conociéramos desde ayer.

Me pregunto cuantas cosas piensas entender mientras reproduces con lentitud palabras de tu alma, aquellas que nacen en el fondo de tu mundo, y viajan en forma continua por el espacio profundo de una sonrisa.

Entonces, comprendo que lejos de llegar a la melodía que toca tu mente cada vez que cierras los ojos, y sueñas con tus mas profundos deseos, podría profundizar en tu océano intranquilo de preguntas, y encontrar la respuesta.

Mi Invierno*


La lluvia sabe más amarga
cuando dibujo cosas que no entiendo,
porque realmente poco sé de dibujar sentimientos.
Y no hago más que un remolino de ideas
que se superponen unas en otras
y que desencadenan en estas ganas locas de morir.
De morir en una gota, traspasar las ventanas
y caer acuaticamente en el limite entre el aire y el invierno
correr por los pasillos y desaparecer justo
cuando la sangre entibie tus labios
y te condenses en una mirada imaginaria
y pierdas de vista mi imagen
pegada a la ventana
como una silueta triste
que se expande entre los edificios
de un planeta que no puedes definir.