
Alucinados, emprendimos nuestro viaje, sin importar los barreras, encontramos nuestro lugar.
En un laberinto de caricias y palabras, no dude en envolverme con tu respiración.
Despacio, y como habiendo esperado toda la vida, descubrimos el nuevo sabor de la felicidad mezclado con el temblor de tus manos.
Siento en cada momento, tu tacto y tu expresión de niño, recorriendo cada parte de mi
Internándote con tu cariño infantil dentro de cada una de mis ideas.
Perdidos dentro de la situación perfecta, y esperando lo mejor del otro. Conociendo cada segundo de nuestra existencia, Sintiendo tu respiración en mi cara, y buscando lo que siempre deseamos encontrar.
Y tu estas aquí, tan cerca y te vuelves a aparecer como si nos conociéramos desde ayer.
Me pregunto cuantas cosas piensas entender mientras reproduces con lentitud palabras de tu alma, aquellas que nacen en el fondo de tu mundo, y viajan en forma continua por el espacio profundo de una sonrisa.
Entonces, comprendo que lejos de llegar a la melodía que toca tu mente cada vez que cierras los ojos, y sueñas con tus mas profundos deseos, podría profundizar en tu océano intranquilo de preguntas, y encontrar la respuesta.
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