martes, 18 de junio de 2019

Riendo para no llorar*

Riendo para no llorar Siendo felices, parecemos máquinas sin rumbo que somos manejados por algo más allá de lo que nosotros podamos manejar. Seres humanos sin sentido de vida, que finalmente reímos, pero por dentro solo queremos llorar. El aceptarse a uno mismo, el amarse a uno mismo es un paso difícil de dar, pero no imposible. Conocerse, realizar pequeñas metas para poder centrarse en lo que realmente vale la pena Huir es de cobarde , huir es de valientes, huir, huir, huir, para que, si los problemas no terminan ahí. Escapar para la aceptación del otro, escapar por mis propios logros y sueños, es vivir en una nube que flota y nunca llega a puerto. Pero finalmente quien nos da la certeza de que es lo bueno y que no lo es. Es por eso que a veces las mejores alternativas son huir, escapar y desaparecer. Tragarme la tierra y que me lleve en el mar, que me desvista en el río y que me vean temblar, que me devore la noche, a oscuras, lejos yo quiero estar, pero finalmente me siento igual. Como entenderlo? Como aceptar?

Agua Turbia*

En este instante donde las energías van decayendo, la brisa del viento que choca en mi cara ya no se siente igual, cuando pienso en lo sucedido y me cuestiono cuantas cosas no hice, cuando me cuestiono finalmente si he tomando las mejores decisiones, cuando mi cabeza anda a mil por horas, cuando solamente siento a mi corazón latiendo y mi cuerpo resistiendo, desde lo mas profundo de mi se escucha esa voz que a todos de alguna u otra nos habla, y me hace aferrarme a la vida. Es como estar en un río de agua estancada y lo turbio del agua son mis pensamientos y sueños, que se ven difusos y no logro rescatar por más intentos que haga. Creo no estar lista para afrontar la vida misma, pero miro hacia atrás y miro con amor todo lo que poco a poco se ha ido construyendo, espero haber construido en piedra firme y fuerte,por lo menos mas fuerte de lo que me creo que soy. Sin embargo, vuelvo a ver todo turbio, hablo de la misma vida, de las amistades, de los amores y desamores, de lo que cuando niños soñábamos con ser y ahora que hemos crecido solo queremos devolver el tiempo y disfrutar cada segundo de nuestra infancia, sin preocupaciones, sin obligaciones, es como querer volver justo a los 17. Así es la vida misma, o finalmente así la hemos querido hacer; No me queda más que tratar de aclarar esta agua, que se transforme en agua limpia, que nos de vida, que me de vida y me haga sentir más viva, más plena, más feliz.. Aunque sabemos que la felicidad no es permanencia ni sentimientos es un estado que pasa, pero que debemos aprovechar sin temblar. Aunque lo malo tampoco es tan malo, porque aprendemos de todas las cosas que de alguna u otra forma nos hacen daño, resiliencia, es difícil, si muy difícil, pero se puede lograr ser resiliente, pero depende de nuestras ganas y de nuestra perspectiva de vida y de como queremos verla y superarla. A veces pienso si esto del agua turbia tendrá que ver con mi infancia, con mi pasado o tal vez con mis propios ancestros,de mis asignaturas pendientes de lo que debía hacer, o quizás de lo que sera mi vida. Pero me detengo y pienso que debo parar, que no todo es tan negro ni tan blanco que la vida tiene matices, que el rumbo puede ir cambiando y eso puede causar daño, pero con deseos y ganas de hacer las cosas bien pueden superar las malas ideas, y poco a poco ir aclarando mi agua.